Eso de bloguear en español me parece un poco raro. La mente reconoce ciertos idiomas para ciertas actividades, y francamente a cada vez que pienso a niveles tecnológicos no lo hago en español. Pero para el bien no tanto de la humanidad como de todos aquellos que le tengan alergia al idioma anglosajón, pues ahí les va, y que no se me queje nadie que vaya dolor de cabeza me va a dar el escribir por todas partes.
Todavía no he decidido si traducir el otro blog o simplemente escribir cosas totalmente diferentes. Es como lo sueños: en qué sueño depende de que sueño (haganse bolas con eso). Hasta ahora no he analizado el cómo del porqué, pero en cuanto me entere ahí les aviso.
Mientras tanto, acuérdense de que si se me queman las neuronas será por culpa suya...