Hace tiempo que no escribo por estos lugares así que hoy decidí por lo menos plantar unas cuantas frases, cuestión de que no me traten de dejada.
En realidad no tengo gran cosa que contar. Después de la escuela y el trabajo mi nivel intelectual se va por la borda. No que no esté pensando, de eso nada. Si alguien decidiera meterse en mi cerebro vería que está como una liquadora, dale y dale vueltas con un revoltijo de cosas que ya no tienen forma.
Con un poco de suerte se calman las neuronas con la llegada de la primavera y se pone un poco más interesante la lectura.
Por ahora ahí los dejo con la imagen de la liquadora, seguro que se les revuelve el estómago...